Espacios educativos que favorecen el aprendizaje

Un reciente webinar europeo y un estudio de la Comisión Europea ponen de relieve una idea poderosa, a menudo pasada por alto: los espacios donde los niños aprenden influyen profundamente en cómo aprenden, cómo se sienten y cómo se relacionan con el mundo que les rodea.

Las escuelas no son solo lugares donde se enseña la sostenibilidad; pueden ser espacios donde la sostenibilidad se experimenta, se vive y se practica cada día.

El estudio define los entornos de aprendizaje de manera amplia: no incluyen únicamente aulas y edificios, sino también espacios exteriores, zonas verdes, herramientas digitales, relaciones sociales y prácticas cotidianas. En conjunto, estos elementos influyen en el bienestar del alumnado, su motivación y su capacidad de aprendizaje.

Cuando están bien diseñados, los entornos escolares pueden mejorar la concentración y los resultados académicos, apoyar la salud física y mental, reforzar el sentido de pertenencia del alumnado y fomentar competencias para la sostenibilidad como la responsabilidad, la iniciativa y el cuidado del entorno.

Bienestar y sostenibilidad van de la mano

La investigación muestra que el contacto con la naturaleza —como patios escolares verdes, huertos o espacios de aprendizaje al aire libre— reduce el estrés y la ansiedad, mejora la atención y refuerza la resiliencia emocional. Una buena calidad del aire, la luz natural, temperaturas adecuadas y bajos niveles de ruido también son factores clave para el aprendizaje y la inclusión.

Es importante recordar que la sostenibilidad no se refiere solo al futuro: los espacios saludables y bien concebidos mejoran el bienestar del alumnado aquí y ahora, al tiempo que lo preparan para afrontar los retos ambientales a largo plazo.

De enseñar sostenibilidad a vivir la sostenibilidad

El informe subraya que los edificios sostenibles, por sí solos, no son suficientes. Su potencial educativo se desaprovecha si permanecen como espacios estáticos. El mayor impacto se logra mediante un enfoque de centro completo, en el que la sostenibilidad se integra en la enseñanza y el aprendizaje, en el funcionamiento cotidiano y el uso de los recursos, en la gobernanza y la toma de decisiones, y en las relaciones con las familias y la comunidad local.

En este tipo de centros, el alumnado no solo aprende sobre sostenibilidad, sino que participa activamente en ella, por ejemplo controlando el consumo energético, cuidando los espacios verdes, co-diseñando áreas del centro o desarrollando proyectos reales vinculados a su entorno.

Fuente: Comisión Europea, “School Learning Environments for Sustainability in the EU” (2025).